TikTok publica sus datos en cuatro sitios que no hablan entre sí. Los reunimos con los mismos nombres de campo, para cruzar anuncios con rendimiento y tendencias sin escribir una capa de mapeo.
Y cada uno tiene su formato, su cobertura y sus lagunas. Reunirlos es el trabajo.
Cada pregunta se resuelve con una combinación distinta de las cinco fuentes.
Cuatro datasets abiertos. Sin cuenta y sin token.
Son dos fuentes distintas y extraemos las dos. La biblioteca es el registro completo: sirve para saber qué se está anunciando. El Creative Center es la vitrina que TikTok cura con lo que mejor funciona, y publica CTR, likes y objetivo de campaña. Uno te dice qué se anuncia; el otro, qué está funcionando.
Conservamos el identificador público del creador, porque saber con qué creadores trabaja una marca es justo el valor del dato. Nombre, biografía y avatar se descartan: aparecen como GDPR Protection en la salida. No construimos perfiles de personas.
La biblioteca de anuncios de TikTok es un registro público que la plataforma mantiene por obligaciones de transparencia publicitaria. El resto son páginas accesibles sin registro ni credenciales. Respetamos robots.txt y aplicamos límites de frecuencia.
Cada extracción es una ejecución independiente, así que lo decides tú. Lo habitual es diario para los anuncios de competidores directos y semanal para tendencias de categoría.
Cada actor se lanza por separado y comparte esquema con el resto. Pago por resultado: si no hay datos, no pagas.